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La Coctelera

Ese es chente...

Hernández

La TrIsTe HiStoRia DeL PaN

Helguera

La verdad os hará libres, dice la Biblia

Dedicada a los que votaron por el panista Felipe Calderón:

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La UNAM ¿un peligro para México?

El candidato de la derecha, que se dice ganador, propone la desaparición de la UNAM. Si no les gana la indignación, terminen de leer el siguiente mensaje y enviénlo a todos sus contactos. Es muy probable que más de un egresado de universidad o instituto público haya votado por él, es importante que ahora conozcan cómo Felipe Calderón desprecia a este país (porque la mayoría de su gente es muy pobre) e ignora que la valía de las personas no se mide por sus estudios o por si los hizo en una escuela pública o en una privada.
Hemos padecido casi 6 años a un individuo que se creía empresario (decir que si es empresario sería un gran insulto para los que realmente lo son), ¿ahora habrá que ver cómo la ultraderecha termina de deshacer el país?
A continuación el mensaje con el que se pretende colectar firmas para desaparecer la UNAM y todas las Universidades Públicas.

Queridos amigos, muchas gracias por sus votos.
Ahora que hemos ganado es necesario ponernos a trabajar de inmediato, así que les pedimos de nueva cuenta su apoyo para llevar a cabo nuestro Plan de Gobierno a largo plazo 2006 -2030, ante lo cual deseamos comenzar a trabajar de inmediato para poner en práctica un anhelo largamente deseado, el de acer un México ganador a través de instituciones educativas superiores confiables y de primer orden. Contamos con excelentes ejemplos de escuelas privadas, con cuyos egresados exclusivamente se compondrá el gabinete de Felipe Calderón, así como su equipo de colaboradores.
Creemos que un impedimento para el despegue de nuestra propuesta educativa es la existencia de una universidad pública que genera un gran gasto y pocos resultados, existe gente valiosa en la UNAM que encontrará acomodo en el nuevo esquema educativo, pero es bien sabido que la gran mayoría es una burocracia que le hace mucho daño a nuestro querido México, además de que la UNAM se ha convertido en un nido de deincuencia, drogadicción y valores negativos, todo lo contrario a lo que deseamos para nuestros hijos.
Te pedimos que con tu nombre nos des tu aval para tomar un decisión trascendental para que tú y todos mejoremos nuestra vida. Para los que menos tienen existirán becas con las que podrán tener una formación exitosa en las áreas que el país requiere, evitando así que existan carreras poco productivas y ociosas, asegurando que los egresados encuentren efectivamente un trabajo digno y bien pagado.
Te pedimos que al reunir 25 firmas las envíes a:
felipe@felipe.org.mx
Manda este correo a todos tus conocidos, sabemos que eres parte de la sociedad que desea un mejor México. Contamos contigo, ¡para que vivamos mejor!
Comisión de Cambio de Poderes, Sector Educación
1. Alfredo Lugo Palacios (administrador ITAM)
2. Marisela Vázquez Schon (administradora ITAM)
3. Carolina Verduzco Maya (técnica ITAM)
4. Mario Pérez Sánchez (estudiante ITAM)
5. José de Jesús Rubio Morales (estudiante ITAM)
6. Gloria Esteban Mendiola (gerente)
7. Rivelino Ortiz Mendiola (ejecutivo de
Bancomer)

Esto es lo que circula por internet...

El Zócalo volvió a acoger solidario la convocatoria de López Obrador

Una joven votante reclama: "No ultrajen mi primera vez"

Jaime Avilés/La Jornada/17 de julio 2006

Por segunda vez en los últimos 15 meses, Andrés Manuel López Obrador reunió en las calles del centro de la ciudad de México a por lo menos un millón de personas, pero -a diferencia del 24 de abril de 2005, cuando las mandó de regreso a sus casas- ayer les anunció el inicio de la resistencia civil pacífica y les planteó un reto: volver dentro de dos domingos y ser dos millones. Claro que no lo dijo así, con esa precisión numérica, pero el Zócalo capitalino aceptó el desafío con júbilo.

Antes, la plaza había escuchado reflexivamente el mensaje del escritor Carlos Monsiváis, que pidió no considerar como "la derecha" a los que votaron por Felipe Calderón Hinojosa, pero fustigó a quienes "impulsaron la campaña 'López Obrador es un peligro para México' y ahora dicen que también lo son quienes votaron por él", una calumnia para la cual propuso una receta: "Contra el odio, la razón".

Pero antes de Monsiváis -que estuvo acompañado en el podio por Sergio Pitol, flamante premio Cervantes de Literatura, galardón equivalente al Nobel de las letras castellanas-, un Zócalo intensamente amarillo, pluriclasista y abigarrado, había recibido el mensaje de doña Rosario Ibarra de Piedra, que exhortó al Ejército Mexicano a "no mancharse las manos para sentar en la silla a un gobernante espurio", y ridiculizó "a los empresarios que dijeron que López Obrador les iba a quitar todo a los ricos, pero no dijeron que les iba a quitar el hambre a ustedes".

La ayuda solidaria a los que llegaron de fuera

De previo, la plaza había asistido al estreno del volumen 4 del dvd de Luis Mandoki, ¿Quién es el señor López?, que ayer distribuyó sus primeros 100 mil ejemplares y recaudó, si las cifras no mienten, dos millones de pesos. Y aun antes, mucho antes de ayer por la mañana, la gente había venido de los 31 estados del país y la víspera había acampado en diversos puntos dentro o alrededor de la ciudad de México, y mientras todavía era sábado y llovía a cántaros, los teléfonos repetían angustiados que en todas partes faltaban comida, café y sarapes, y los activistas capitalinos vaciaban su refrigerador y su despensa, y hasta su clóset, y salían a ayudar con lo que buenamente se pudiera.

Una caravana de autobuses que partió de la ciudad de Monterrey el miércoles por la tarde, se había detenido en Saltillo, Matehuala, San Luis Potosí y Querétaro a recoger adeptos y había llegado el sábado al anochecer. Otra había dejado atrás las llanuras de Tenosique, en Tabasco, pero de repente fue detenida por los propios dirigentes del Partido de la Revolución Democrática, que ordenaron a sus militantes quedarse a discutir las candidaturas para las elecciones estatales de octubre.

Pero en cambio, miles y miles se las habían ingeniado para venir desde Veracruz, y eran multitudes dentro de la multitud los que aprovecharon la cercanía del estado de México para engrandecer la muchedumbre. A las 9 de la mañana más de la mitad de la Plaza de la Constitución ya se había llenado, pero las columnas más gruesas se compactaban, sumando decenas de decenas de miles de personas, desde la glorieta del Angel hasta el Museo de Antropología. Como en la concentración del sábado anterior, era notable la presencia de los viejitos, vestidos con sus mejores ropas de pobres dominicales, pero más notable todavía, por abultado, era el número increíble de gente mayor en silla de rueda, los únicos acarreados que ostentaban con orgullo esa legítima condición.

Y también, al revés de lo que saltaba a la vista durante la campaña electoral, ayer el Paseo de la Reforma, la avenida Juárez y el Zócalo capitalino estaban colmados de jóvenes, tan jóvenes como indignados "contra Fecal", y decididos a luchar, como decía un cartelito, "con persistencia hasta la Presidencia", mientras una adolescente pedía socarrona desde su camiseta: "No ultrajen mi primera vez".

Frente a la Alameda, miles y miles pasaban admirando las obras de las máximas figuras de la plástica mexicana contemporánea -de Gilberto Aceves Navarro, Manuel Felguérez y Vicente Rojo, a José Luis Cuevas, Adolfo Mexiac, Xanath Lammoglia y Carlos Palleiro, entre muchas más-, los reclamos del poeta David Huerta, la escritora Elena Poniatowska ("a México hay que decirle la verdad"), el polígrafo Monsiváis, la compositora Liliana Felipe y el actor Daniel Giménez Cacho ("si no voto que me calle, si voto que me calle"), engarzadas en una exposición cargada de enojo contra el fraude y rechazo a "Felipe Ca-calderón", estigmatizado ayer, al mismo tiempo y de incontables modos, por los letreros del ingenio popular:

"¿Un chaparrito pelón de lentes para presidente? Mejor un perro", decía uno. "Voto por voto, Calderón", rimaba una consigna reiterada. "Se está burlando de México", reclamaba otro más. Pero no faltaban los humanistas: "Si eres de izquierda, amas a tus semejantes; si eres de derecha, sólo te amas a ti mismo". Y algunos enderezaban su ira contra el presidente Vicente Fox Quesada.

Y por supuesto no se salvaban los figurones de los medios, afilando cuchillos contra Joaquín López Dóriga y la empresa Televisa.

A las 12:30, López Obrador llegó a la Alameda y no pudo seguir de frente. Un tapón humano de decenas de miles de personas se había estancado ante las pantallas donde esperaba ver al que paradójicamente no dejaba pasar. Desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Gabriel Regino, subsecretario de Seguridad Pública de la capital, giraba órdenes por radio para que un coche o una mancha de camisetas amarillas sacaran al candidato de allí. El "rescate", nomás para que se vea, duró una hora y cuarto.

En el templete del Zócalo, la maestra de ceremonias, la actriz Jesusa Rodríguez, ya no sabía qué hacer para entretener a la rugiente multitud, así que ayudada por Héctor Bonilla y Daniel Giménez Cacho puso el nuevo dvd de Mandoki y la Plaza de la Constitución empezó a estremecerse, como el teatro Metropólitan meses atrás, igual que un cine piojito: salía Calderón, mentadas; salía el Peje, se desgranaban los aplausos.

A las 13:31, hora capicúa, una avanzada de fotógrafos de prensa entró corriendo por el centro de la plaza. La gente rompió a gritar con 200 mil gargantas: "¡Pre-si-den-te!". La Catedral Metropolitana, por primera vez desde que Norberto Rivera Carrera se hizo cargo de ella, estaba cerrada y sus campanas enmudecidas, recordando quizá la campaña, no menos sucia, de enviadas que pedían "rezar el rosario para que no gane López Obrador".

Un retrato que viajó por la otra campiña

El candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos empezó a hablar en punto de las 14 horas, pero antes, Jesusa presentó "a los maestros Monsiváis y Pitol", y el primero no dudó en denunciar la presencia del retrato de Stalin que acompañara a Marcos en su viaje por la otra campiña: "Stalin se equivocó de plaza y de siglo", le dijo.

Después, Eugenia León cantó los versos antiguos y modernos de La paloma, aquéllos contra la invasión francesa, éstos contra la imposición de Feli-pillo, y la plaza se vino abajo extasiada por la orquesta sinfónica de esa espléndida sola voz, que después del pejediscurso, y del reto de duplicar a la gente dentro de 15 días, volvió a la escena para entonar el Hinmo Nacional, y en seguida la rescritura de La Chaneca Maldonado a las estrofas de Amorcito corazón, y pasaban de las cuatro de la tarde cuando en 5 de Mayo, la muchacha más hermosa del mundo se trepó sobre un pilar con un corazón colorado, radicalmente cursi, que declamaba: "López Obrador te AMLO".

El Zócalo volvió a acoger solidario la convocatoria de López Obrador

Una joven votante reclama: "No ultrajen mi primera vez"

JAIME AVILES/La Jornada/17 de julio 2006

Por segunda vez en los últimos 15 meses, Andrés Manuel López Obrador reunió en las calles del centro de la ciudad de México a por lo menos un millón de personas, pero -a diferencia del 24 de abril de 2005, cuando las mandó de regreso a sus casas- ayer les anunció el inicio de la resistencia civil pacífica y les planteó un reto: volver dentro de dos domingos y ser dos millones. Claro que no lo dijo así, con esa precisión numérica, pero el Zócalo capitalino aceptó el desafío con júbilo.

Antes, la plaza había escuchado reflexivamente el mensaje del escritor Carlos Monsiváis, que pidió no considerar como "la derecha" a los que votaron por Felipe Calderón Hinojosa, pero fustigó a quienes "impulsaron la campaña 'López Obrador es un peligro para México' y ahora dicen que también lo son quienes votaron por él", una calumnia para la cual propuso una receta: "Contra el odio, la razón".

Pero antes de Monsiváis -que estuvo acompañado en el podio por Sergio Pitol, flamante premio Cervantes de Literatura, galardón equivalente al Nobel de las letras castellanas-, un Zócalo intensamente amarillo, pluriclasista y abigarrado, había recibido el mensaje de doña Rosario Ibarra de Piedra, que exhortó al Ejército Mexicano a "no mancharse las manos para sentar en la silla a un gobernante espurio", y ridiculizó "a los empresarios que dijeron que López Obrador les iba a quitar todo a los ricos, pero no dijeron que les iba a quitar el hambre a ustedes".

La ayuda solidaria a los que llegaron de fuera

De previo, la plaza había asistido al estreno del volumen 4 del dvd de Luis Mandoki, ¿Quién es el señor López?, que ayer distribuyó sus primeros 100 mil ejemplares y recaudó, si las cifras no mienten, dos millones de pesos. Y aun antes, mucho antes de ayer por la mañana, la gente había venido de los 31 estados del país y la víspera había acampado en diversos puntos dentro o alrededor de la ciudad de México, y mientras todavía era sábado y llovía a cántaros, los teléfonos repetían angustiados que en todas partes faltaban comida, café y sarapes, y los activistas capitalinos vaciaban su refrigerador y su despensa, y hasta su clóset, y salían a ayudar con lo que buenamente se pudiera.

Una caravana de autobuses que partió de la ciudad de Monterrey el miércoles por la tarde, se había detenido en Saltillo, Matehuala, San Luis Potosí y Querétaro a recoger adeptos y había llegado el sábado al anochecer. Otra había dejado atrás las llanuras de Tenosique, en Tabasco, pero de repente fue detenida por los propios dirigentes del Partido de la Revolución Democrática, que ordenaron a sus militantes quedarse a discutir las candidaturas para las elecciones estatales de octubre.

Pero en cambio, miles y miles se las habían ingeniado para venir desde Veracruz, y eran multitudes dentro de la multitud los que aprovecharon la cercanía del estado de México para engrandecer la muchedumbre. A las 9 de la mañana más de la mitad de la Plaza de la Constitución ya se había llenado, pero las columnas más gruesas se compactaban, sumando decenas de decenas de miles de personas, desde la glorieta del Angel hasta el Museo de Antropología. Como en la concentración del sábado anterior, era notable la presencia de los viejitos, vestidos con sus mejores ropas de pobres dominicales, pero más notable todavía, por abultado, era el número increíble de gente mayor en silla de rueda, los únicos acarreados que ostentaban con orgullo esa legítima condición.

Y también, al revés de lo que saltaba a la vista durante la campaña electoral, ayer el Paseo de la Reforma, la avenida Juárez y el Zócalo capitalino estaban colmados de jóvenes, tan jóvenes como indignados "contra Fecal", y decididos a luchar, como decía un cartelito, "con persistencia hasta la Presidencia", mientras una adolescente pedía socarrona desde su camiseta: "No ultrajen mi primera vez".

Frente a la Alameda, miles y miles pasaban admirando las obras de las máximas figuras de la plástica mexicana contemporánea -de Gilberto Aceves Navarro, Manuel Felguérez y Vicente Rojo, a José Luis Cuevas, Adolfo Mexiac, Xanath Lammoglia y Carlos Palleiro, entre muchas más-, los reclamos del poeta David Huerta, la escritora Elena Poniatowska ("a México hay que decirle la verdad"), el polígrafo Monsiváis, la compositora Liliana Felipe y el actor Daniel Giménez Cacho ("si no voto que me calle, si voto que me calle"), engarzadas en una exposición cargada de enojo contra el fraude y rechazo a "Felipe Ca-calderón", estigmatizado ayer, al mismo tiempo y de incontables modos, por los letreros del ingenio popular:

"¿Un chaparrito pelón de lentes para presidente? Mejor un perro", decía uno. "Voto por voto, Calderón", rimaba una consigna reiterada. "Se está burlando de México", reclamaba otro más. Pero no faltaban los humanistas: "Si eres de izquierda, amas a tus semejantes; si eres de derecha, sólo te amas a ti mismo". Y algunos enderezaban su ira contra el presidente Vicente Fox Quesada.

Y por supuesto no se salvaban los figurones de los medios, afilando cuchillos contra Joaquín López Dóriga y la empresa Televisa.

A las 12:30, López Obrador llegó a la Alameda y no pudo seguir de frente. Un tapón humano de decenas de miles de personas se había estancado ante las pantallas donde esperaba ver al que paradójicamente no dejaba pasar. Desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Gabriel Regino, subsecretario de Seguridad Pública de la capital, giraba órdenes por radio para que un coche o una mancha de camisetas amarillas sacaran al candidato de allí. El "rescate", nomás para que se vea, duró una hora y cuarto.

En el templete del Zócalo, la maestra de ceremonias, la actriz Jesusa Rodríguez, ya no sabía qué hacer para entretener a la rugiente multitud, así que ayudada por Héctor Bonilla y Daniel Giménez Cacho puso el nuevo dvd de Mandoki y la Plaza de la Constitución empezó a estremecerse, como el teatro Metropólitan meses atrás, igual que un cine piojito: salía Calderón, mentadas; salía el Peje, se desgranaban los aplausos.

A las 13:31, hora capicúa, una avanzada de fotógrafos de prensa entró corriendo por el centro de la plaza. La gente rompió a gritar con 200 mil gargantas: "¡Pre-si-den-te!". La Catedral Metropolitana, por primera vez desde que Norberto Rivera Carrera se hizo cargo de ella, estaba cerrada y sus campanas enmudecidas, recordando quizá la campaña, no menos sucia, de enviadas que pedían "rezar el rosario para que no gane López Obrador".

Un retrato que viajó por la otra campiña

El candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos empezó a hablar en punto de las 14 horas, pero antes, Jesusa presentó "a los maestros Monsiváis y Pitol", y el primero no dudó en denunciar la presencia del retrato de Stalin que acompañara a Marcos en su viaje por la otra campiña: "Stalin se equivocó de plaza y de siglo", le dijo.

Después, Eugenia León cantó los versos antiguos y modernos de La paloma, aquéllos contra la invasión francesa, éstos contra la imposición de Feli-pillo, y la plaza se vino abajo extasiada por la orquesta sinfónica de esa espléndida sola voz, que después del pejediscurso, y del reto de duplicar a la gente dentro de 15 días, volvió a la escena para entonar el Hinmo Nacional, y en seguida la rescritura de La Chaneca Maldonado a las estrofas de Amorcito corazón, y pasaban de las cuatro de la tarde cuando en 5 de Mayo, la muchacha más hermosa del mundo se trepó sobre un pilar con un corazón colorado, radicalmente cursi, que declamaba: "López Obrador te AMLO".

Desfiladero jaime aviles mexico zona desastre

Desfiladero
Jaime Avilés

México, zona de desastre democrático
Lo que puede perderse si Fox impone a Calderón

El Yunque, detrás del fraude y el golpe mediático

Peligran sindicatos, EZLN, Atenco, la libre

Una caravana de jóvenes del PRD, con disfraces de mago y urnas embarazadas, llegó al tribunal federal electoral para manifestarse contra el fraude y sumarse al plantón y huelga de hambre que mantiene otro grupo de inconformes frente al inmueble Foto José Antonio López
México debe ser declarado, oficialmente, zona de desastre democrático. El Instituto Federal Electoral (IFE), visto con calma, presenta hoy el aspecto que ofrecía el edificio Nuevo León, allá en Tlatelolco, después del terremoto de 1985. Las cortinas flotan como blancos fantasmas, las entrañas de cemento y varilla han quedado reventadas, y los pisos y techos se han comprimido como un trágico y monstruoso acordeón.

A medida que se disipa la polvareda del 2 de julio, llenos de un horror que cada día crece más, los mexicanos comprendemos que, otra vez, ya no tenemos una autoridad electoral confiable. Después de tantos años de lucha para darnos el privilegio de contar con un instrumento como el IFE, éste fue destrozado en unos días y ahora estamos igual que en 1970, cuando Gustavo Díaz Ordaz nos impuso como presidente a Luis Echeverría Alvarez, o quizá peor, como en 1988, cuando a pesar de la victoria del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, Miguel de la Madrid nos impuso a Carlos Salinas.

Hoy Vicente Fox trata de imponernos a Fe-lipe Calderón para los próximos seis años y, también, para que, al término de ese plazo, Calderón designe a su propio heredero, como en los mejores tiempos del PRI. Si esto es indignante en sí mismo, y más aun porque Fox llegó al poder gracias a las aspiraciones democráticas de los mexicanos, lo que resulta intolerable es la trágica perspectiva que anuncia el futuro inmediato si este proyecto se consolida.

Fox subió a la Presidencia con el apoyo económico de un grupo de empresarios mexicanos ligados a poderosos consorcios internacionales, como Coca-cola y Enron, pero sobre todo porque Ernesto Zedillo le transfirió el mando institucional mediante un acuerdo de cúpula entre los representantes locales del neoliberalismo y los intereses estadunidenses y europeos que aceptaron al ranchero de Guanajuato a condición de que les entregara Pemex, lo que no ocurrió.

Descartado Fox, por ser uno de los políticos más torpes e incompetentes de América Latina, los dueños de México y los intereses foráneos "eligieron", ellos sí, a Felipe Calderón. Este lanzó su precandidatura en Guadalajara, desafiando a Fox desde territorios dominados por El Yunque, la organización de ultraderecha que ya estaba incrustada en Los Pinos desde diciembre de 2000, y no sólo desplazó a Santiago Creel, que era pan comido, sino que tomó posiciones estratégicas dentro del gabinete con Carlos Abascal en Gobernación, Francisco Salazar en la Secretaría del Trabajo y Manuel Espino en la dirección nacional del partido, mientras Ramón Muñoz se encargaba del propio Fox.

El Yunque, en pocas palabras, asaltó silenciosamente la estructura del poder y ahora se dispone a dominar el país con mano durísima, después de orquestar el fraude electoral del pasado 2 de julio y tejer las alianzas necesarias para dar el golpe de Estado me-diático, tras el conteo de votos de los 300 distritos, que le fabricó a Calderón una desfalleciente "ventaja" de medio punto, un supuesto triunfo, ha escrito el diario San Francisco Chronicle, "tan grueso como una tortilla".

sin pasado y sin futuro

La catástrofe del 2 de julio, que destruyó las jóvenes instituciones democráticas del país, por fortuna tiene remedio. La gente ha reaccionado con madurez y agudeza extraordinarias. Desde ese día, miles y miles de ciudadanos de todo el país percibieron extrañas anomalías en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP): los resultados escritos en las sábanas oficiales, afuera de cada mesa de votación, no eran, como tenían que ser, idénticos a los del PREP. El fenómeno instantáneamente fue bautizado como fraude hormiga.

Después se produjo la asombrosa "desaparición" de 3 millones de votos dentro del propio PREP, que el IFE se apresuró a reconocer inventando ridículas explicaciones, mientras el grueso de la gente comprendía que sí, que en efecto había algoritmos para abultar las cifras de Calderón y reducir las de Andrés Manuel López Obrador en las computadoras oficiales. Luego vino el conteo del 5 de julio, que, la madrugada del día 6, detonó el golpe de Estado mediático.

Pero las trapacerías de la ultraderecha no se agotaron allí: cuando López Obrador informó que solicitaría el recuento voto por voto, a lo largo de esta semana, en todo el país, misteriosas personas han entrado a las juntas distritales a violar los paquetes electorales, robarse actas y alterar de nuevo los resultados del proceso, allí donde casualmente ganó López Obrador.

A todo lo anterior pueden agregarse, como elementos constitutivos de fraude electoral, tanto la conducta de Vicente Fox hablando a toda hora contra López Obrador como la propaganda gubernamental en favor de Calderón, el gasto ilícito de incontables millones de pesos para comprar entre los pobres decenas de miles de votos para Calderón, y la entrega del padrón electoral del IFE y de todas las bases de datos estratégicas del país a Hildebrando, el gigante informático del cuñado de Calderón.

Un análisis detallado de la jornada electoral del 2 de julio ha puesto de relieve que, gracias a la información que posee Hildebrando, votaron por Calderón algunas personas que, de acuerdo con datos recientes del Instituto Nacional de Migración, estaban en el extranjero el día de los comicios.

Todo esto forma parte de una gigantesca operación de Estado para sentar en la silla grande a Felipe Calderón y proceder al desmantelamiento de Pemex. Pero los peligros que este golpe de Estado anuncia no amenazan sólo a esta paraestatal, la empresa pública que junto con las remesas de los migrantes ha impedido la quiebra técnica del país: también están en riesgo los sindicatos, la organización autónoma de las comunidades indígenas de Chiapas, el mismísimo pueblo de San Salvador Atenco, en donde Calderón no vacilaría en construir el aeropuerto que no pudo hacer Fox y, desde luego, la libertad de expresión y con ella las libertades políticas elementales, empezando por la de elegir a nuestros gobernantes.

Lo que acecha tras la gritería ensordecedora de los locutores que a toda hora exigen a López Obrador aceptar la "derrota", lo que puede arrollarnos a los mexicanos si triunfa la imposición, es una dictadura en toda la extensión de la palabra. Afortunadamente, para millones de personas que votaron por López Obrador y contra el neoliberalismo, las leyes electorales aún vigentes permiten que todas las anomalías del 2 de julio sean examinadas y corregidas por un tribunal inapelable, y la Constitución, en el estado en que todavía se encuentra, autoriza las protestas pacíficas.

De modo que a eso, a rechazar la imposición de una dictadura de ultraderecha es a lo que millones de mexicanos se van a dedicar, sumándose al esfuerzo de miles y miles en todo el país que ya están luchando contra el golpe foxista. Saben que si en esta ocasión son derrotados ya no tendrán una nueva oportunidad en esta tierra: los viejos perderán las recompensas que merecen por lo que hicieron en el pasado y los jóvenes serán expulsados del futuro.

el blog desobediente

Unas 500 mil personas acudieron el sábado al Zócalo para repudiar el fraude y proclamar el triunfo de López Obrador. ¿Cuántas irán a la marcha de mañana que, para bien o para mal, definirá la historia de México en lo inmediato? Si el número de asistentes no supera el millón y medio del 24 de abril de 2005, los golpistas se sentirán con ínfulas para seguir avanzando. Pero si el pueblo responde se abrirá un rayo de luz en la espesa oscuridad del cielo.

Si la marcha es un éxito e inaugura una etapa de intensa resistencia popular pacífica, un grupo de artistas y académicos estrenará en Internet, mañana en la noche, el portal www.lahoradelpueblo.blogspot.com, que propondrá novedosas acciones de desobediencia civil, alegre e incruenta, y difundirá las experiencias de aquellos que quieran relatarlas al buzón de correo electrónico que aparece al pie de esta página. Y ya entrados en gastos, los grupos del Lado Izquierdo Opositor (LIO) convocan para el próximo miércoles a una reunión abierta en el local del SUTIN.

Nos vemos mañana pero en la marcha.

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Prueban en la UNAM que el sistema de conteo de votos es falible

*El fraude se pudo realizar mediante una manipulación cibernética, aseguran.
*Recomiendan al TEPJF recontar los sufragios con un programa diferente al del IFE

ROBERTO GARDUÑO/La Jornada/ Viernes 14 de julio de 2006

Académicos de los institutos de Física, Fisiología Celular, Matemáticas y de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) elaboraron un informe en el que demuestran científicamente que es posible manipular y alterar los resultados del conteo de votos en las casillas que el Instituto Federal Electoral (IFE) utilizó para el cómputo de votos.

El trabajo sostiene que "mediante una manipulación cibernética en el Unicom (Unidad de Cómputo del IFE), dichos comportamientos anormales e improbables pudieron suceder; las dudas sobre la confiabilidad de los datos presentados por el IFE son razonables y conforme estos se analizan con más detalle" la suspicacia crece sistemáticamente.

Los doctores Víctor Romero, Raúl Aguilar, Humberto Carrillo, Susana Gómez, Rosario Paredes, Luis Rincón y Francisco Portillo, junto con los maestros Pilar Alonso, José Antonio Flores y Bolívar Huerta enviaron el documento el pasado fin de semana al equipo cercano a Andrés Manuel López Obrador, y fue recibido por Claudia Sheinbaum.

En él se refiere que las dudas generan incertidumbre, y la incertidumbre en un proceso tan cerrado y competido puede generar tensiones.

De acuerdo con el cómputo final de votos presentado por el IFE, la diferencia entre el primer y segundo lugares es menor a 250 mil votos, esto significa una distancia de sólo dos votos por casilla. De tal forma, una manipulación de 30 votos en 10 por ciento de las casillas permitiría revertir el resultado. De igual manera, la manipulación de las cifras en las computadoras del IFE pudo cambiar la votación.

"Por tanto, recomendamos que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordene la realización de un nuevo conteo en todas las casillas electorales, usando un sistema de cómputo distinto al que usó el IFE. Sólo la transparencia absoluta dará la certidumbre que necesita el país para concluir de manera definitiva este proceso electoral."

Comportamiento irregular e improbable del conteo de sufragios

Al analizar en el cómputo distrital, las tasas de crecimiento de los votos, según el porcentaje acumulado por partido, se puede ver que con el paso del tiempo dichas tasas muestran un comportamiento similar, excepto en el último 20 por ciento de los registros, en los que se observa que la tasa de crecimiento de la coalición Por el Bien de Todos se mantiene por debajo de los cuatro partidos restantes.

"Esto último causa una incertidumbre en términos de comportamiento, debido a que se sugiere que en todas las muestras de ese intervalo el candidato de la coalición perdió en absolutamente todas las casillas. También se observó que la variabilidad de los votos recibidos por cada opción electoral en cada intervalo de tiempo durante todo el proceso de conteo no fue constante y mostró una variabilidad sospechosa al final. Eso significa que el único partido que disminuyó su representación relativa fue la coalición Por el Bien de Todos".

De tal forma que al computar la evolución temporal del conteo distrital, la suma de los porcentajes de votación obtenidos por los candidatos del Partido Acción Nacional (PAN) y de la coalición Por el Bien de Todos, Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, respectivamente, fue constante, lo que significa que durante todos los cortes del conteo, un promedio de 714 votantes de cada mil votaron por uno u otro de los candidatos.

"Dicho en otras palabras, la muestra de los distritos electorales tomada en cada corte siempre reporta el mismo número de votos sumados por uno u otro candidato, sin importar la zona geográfica... a partir del 84 por ciento de las casillas reportadas encontramos una caída en el porcentaje de votos del candidato de la coalición, que corresponde exactamente al incremento de votos del candidato del PAN. Esto sugiere que durante todo este intervalo, López Obrador es el único candidato que pierde los votos que Calderón gana, ya que no existe ninguna variación de porcentaje de votos de los demás candidatos, incluidos los no registrados y los votos nulos."

El texto también advierte que al aplicar dos pruebas estadísticas se demostró que a partir del 90 por ciento del conteo las votaciones de PAN y de PRD son, "sin lugar a dudas, independientes entre sí, una que crece y otra que decrece. Sin embargo, eso contradice el resultado de análisis adicionales que nos indican que el cambio de voto de uno de los partidos se acompaña de un cambio similar a los votos del otro; esto es, que existe una correlación significativa entre ellos. Como si uno perdiera directamente los votos que el otro gana, cuando éstos debieran ser independientes".

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